Lippan-kaam: El extraño arte del desierto del Thar

octubre 10, 2019

El lippan-kaam es una manifestación cultural difícil de precisar, típica de la semi-nómada etnia rabari, del noroeste de la India. Tiene un poco de interiorismo y otro tanto de arte tribal, pero no se descuida la funcionalidad. Por su exótica naturaleza (y por el creciente interés que despierta entre artistas, decoradores y coleccionistas occidentales), no falta quien lo compare con el estilo de Santa Fe, Nuevo México, pero con un “aire ligeramente psicodélico”.

Como técnica, consiste en ir recubriendo estructuras de madera con una masa de lodo, paja, fibras y otras materias primas propias del inhóspito entorno, del cual trata de aprovecharse lo más posible. El resultado es un material parecido al adobe, muy valorado por sus propiedades aislantes, siempre bienvenidas en las extremosas temperaturas del desierto.

Thar1
pingra_4

El lippan-kaam está presente en casi todos los objetos de la bhunga, el pintoresco hogar rabari, donde puede apreciarse en fachadas pero sobre todo en las paredes internas y en el curioso mobiliario. Su rasgo más distintivo es el uso de pequeños espejos -geométricos o irregulares- con que se adornan las piezas, de donde proviene el nombre de lippan-kaam, que significa "trabajo con lodo y espejos”. 

Las particularidades estilísticas de dicho trabajo varían según el grupo de procedencia. Algunas piezas lucen figuras humanas y animales. Otras, las de las comunidades musulmanas, se limitan a los adornos y patrones abstractos, para no ir contra los preceptos de su religión.

En la etnia rabari, esta expresión cultural es tradicionalmente exclusiva de las mujeres, quienes manipulan el material con sus dedos guiadas por la inspiración y la experiencia, más que por algún tipo de plano. Una vez curada la pieza, lo más común es que se deje al natural, sin colorear.

pingra_5

La pingra es quizá el objeto más llamativo de la bhunga. Ideadas para mantener los alimentos en buen estado durante más tiempo, las pingras son refrigeradores ancestrales, cajas cúbicas con una abertura en la parte superior, sobre la que se coloca una tapadera piramidal y, cuando el mueble es lo suficientemente grande, también una pequeña puerta de madera densa. Este ingenio mantiene fuera el aire caliente durante el día y, en la noche, permite que se disipe todavía más calor del interior.

Sumado a la escasa humedad de la zona, este artefacto es una manera económica y ecológica de conservar comida y, sobre todo, vegetales, tan escasos en ese lugar, donde las carreteras son pocas, las sequías recurrentes y la agricultura convencional, un riesgo.

 

NAMUH. Cada pieza es una historia.